[avatar user=»grupodeo» size=»thumbnail» /]
Coronilla a la D.Misericordia: Hora de la Divina Misericordia 3:00 p.m.
Reflexiones diarias, súplicas y oraciones
Domingo, 20 de marzo de 2022
1. Reflexión:
«Un momento después vi nuevamente a ese mismo Niño que me había despertado, y que era de una belleza esplendida, y me repitió estas palabras: La verdadera grandeza del alma está en amar a Dios y en la humildad. Pregunté a ese Niño: ¿Cómo sabes que la verdadera grandeza del alma está en amar a Dios y en la humildad?, estas cosas las pueden saber solamente los teólogos, mientras Tu ni siquiera has estudiado el catecismo y ¿cómo lo sabes? Y Él me contestó: Lo sé y sé todo, y en aquel momento desapareció.» (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 427).
2. Súplicas:
- Pedir la gracia de amar a Dios sobre todas las cosas,
- Pedir la gracia de ser obediente a la voluntad del Señor,
- Orar por los que están dominados por la sobebia,
- Pidamos al Señor que tenga piedad de nuestra humanidad doliente y por el fin de la propagación de COVID-19 en el mundo entero,
- Por nuestras intenciones personales.
3. Propósito del dia:
Confiar siempre en el Señor.
- Rezar la coronilla a la Divina Misericordia Meditada pdf,
- Respetar la hora de la Misericordia,
- Procura realizar al menos una obra de Misericordia a lo largo del día.
4. Oración final:
Oh Creador y Señor mío, aquí tienes todo mi ser. Dispón de mí según Tu divina complacencia y según Tus designios eternos y Tu misericordia insondable. Que cada alma conozca cuan bueno Eres, el Señor; que ninguna alma tenga miedo de tratar contigo, y que no se excuse de ser indigna y que nunca aplace para después las invitaciones tuyas, ya que esto no te agrada. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (cf. Diario 1600).
Colabora si puedes (apoyo a nuestro sitio: www.grupodeoracioneintercesion.com)
![]()
Únete a nuestro canal de Telegram y recibe nuestras reflexiones diarias y mucho más:
«Y no hay alma que no tenga el deber de orar, porque toda gracia fluye por medio de la oración» (Diario 146).