33 días de preparación II

Día 15 Dios siempre me espera con ternura en la confesión

DIARIO

Nuestro Señor Jesucristo dijo a Santa Faustina: Cuando te acercas a la confesión debes saber que Yo Mismo te espero en el confesionario, sólo que estoy oculto en el sacerdote, pero Yo Mismo actúo en tu alma. Aquí la miseria del alma se encuentra con Dios de la misericordia. (Diario 1602)

DECISIÓN DEL DÍA DE HOY:

Voy a acudir a la confesión, quiero prepararme bien antes de la confesión, y voy a rezar también con el corazón por todos los confesores, teniendo en cuenta la experiencia Santa Faustina nos dice: “Comprendí que tengo que rezar mucho por cada confesor para que el Espíritu (104) Santo los ilumine, porque cuando me acerco al confesionario sin rezar antes ardientemente, el confesor me comprende poco.” (Diario 647)

ORACIONES PARA LA CONFESIÓN.

Cuando vamos a confesarnos, debemos:

  1. Preguntarnos en qué hemos ofendido a Dios.
  2. Sentirnos verdaderamente arrepentidos por nuestros pecados.
  3. Hacemos el propósito de no volver a pecar.
  4. Decir nuestros pecados al sacerdote.
  5. Cumplir la penitencia que nos impone el sacerdote.

ORACIÓN ANTES DE LA CONFESIÓN

Señor y Dios mío, he pecado. Soy culpable ante Ti. Concédeme las fuerzas para decir al ministro lo que Te digo en lo profundo de mi corazón.

Aumenta mi arrepentimiento. Hazlo más verdadero. Que tenga verdadero dolor por haberte ofendido a Ti y a mi próximo antes que por haber herido mi amor propio. Ayúdame a arrepentirme de mis pecados. Que los sufrimientos de mi vida y mis pequeñas mortificaciones se unan a los sufrimientos de Jesús, Tu Hijo, y ayudan a borrar el pecado del mundo. Amén. (Rev. Lorenzo G. Lovasik, S.V.D)

ACCIÓN DE GRACIAS DESPUÉS DE LA CONFESIÓN.

Querido Jesús, te he dicho todos mis pecados, lo mejor que he podido. Me he esforzado por hacer una buena confesión. Estoy seguro que me has perdonado. Gracias Te doy. Es solamente por Tus sufrimientos que yo puedo ir a confesarme y liberarme de mis pecados. Tu corazón está lleno de amor y misericordia hacia los pobres pecadores. Te amo porque Tu Eres muy Bueno conmigo.

Querido Salvador, trataré de no pecar y de amarte cada día más. Querida Madre María, ruega por mí y ayúdame a guardar mis promesas. Protégeme y no permitas que caiga de nuevo en pecado. Amén. (Rev. Lorenzo G. Lovasik, S.V.D)

 CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA

(ES PREFERIBLE REZARLA A LAS 15.00H)

¿CÓMO SE REZA LA CORONILLA?

entra aquí: 

https://grupodeoracioneintercesion.com/coronilla-de-la-d-misericordia/

Hoy el Señor me dijo: Cuando te acercas a la confesión, a esta Fuente de Mi Misericordia, siempre fluye sobre tu alma la Sangre y el Agua que brotó de Mi Corazón y ennoblece tu alma. Cada vez que vas a confesarte, sumérgete toda en Mi misericordia con gran confianza para que pueda derramar sobre tu alma la generosidad de Mi gracia. Cuando te acercas a la confesión debes saber que Yo Mismo te espero en el confesionario, sólo que estoy oculto en el sacerdote, pero Yo Mismo actúo en tu alma. Aquí la miseria del alma se encuentra con Dios de la misericordia. Di a las almas que de esta Fuente de la Misericordia (7) las almas sacan gracias exclusivamente con el recipiente de confianza. Si su confianza es grande, Mi generosidad no conocerá límites. Los torrentes de Mi gracia inundan las almas humildes. Los soberbios permanecen siempre en pobreza y miseria, porque Mi gracia se aleja de ellos dirigiéndose hacia los humildes. (Diario 1602)

MEDITACIÓN PARA LA HORA DE LA DIVINA

MISERICORDIA

Oh Jesús mío, Maestro y Director espiritual, fortifícame, ilumíname en estos momentos difíciles de mi vida, no espero ayuda de parte de los hombres, en Ti toda mi esperanza. Siento que estoy sola frente a tus deseos, Señor. A pesar de los temores y la aversión de la naturaleza, cumplo Tu santa voluntad y deseo cumplirla con máxima fidelidad en toda mi vida y en la hora de la muerte. Oh Jesús, Contigo puedo todo, haz de mi lo que Te agrade, dame solamente Tu Corazón misericordioso y será suficiente para mí. (Diario 650)

SÚPLICAS:

  • Pidamos la gracia de podernos confesar mensualmente, con sinceridad y confianza en el Rey de Misericordia.
  • Oremos por todos los sacerdotes, para que seamos testigos fieles del Amor del Señor aquí en la tierra.
  • Oremos por los pecadores que no creen en el perdón de los pecados.

EN UN CUADERNO, ESCRIBO:

  • Primera columna: mis faltas cometidas
  • En la segunda columna: mis heridas y dolores.
  • Al terminar la jornada, me pongo en la presencia del Señor, bajo la luz del Espíritu Santo y la protección de la Santísima Virgen María para evaluar mi vida:
  • He cumplido mis propósitos del día de hoy, conforme a la voluntad del Señor.
  • He hecho a lo menos una obra de Misericordia, tanto corporal como espiritual.

Bendigo el día, doy gracias al Rey de Misericordia y firmo en mi corazón: “Jesús, en ti confío”.

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