Orar con el Diario y Consejos de Sor Faustina

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ORACIONES Y CONSEJOS DEL DIARIO DE SOR FAUSTINA KOWALSKA

  1. Consejo de nuestro Señor Jesucristo a su humilde servidora, Sor María Faustina Kowalska:

“Primero: no luches sola contra la tentación, sino que descúbrela inmediatamente al confesor y entonces la tentación perderá toda su fuerza; segundo: en estas pruebas no pierdas la calma, vive Mi presencia, pide la ayuda de Mi Madre y la de los santos; tercero: ten la certeza de que Yo te miro y te sostengo; cuarto; no tengas miedo ni de las luchas espirituales ni de ninguna tentación, porque Yo te sostengo con tal de que tú quieras luchar; has de saber que la victoria siempre está de tu lado; quinto: has de saber que con una lucha intrépida Me das una gloria y ganas méritos para ti, la tentación ofrece la posibilidad de demostrarme tu fidelidad. (Diario 560)

Y ahora te diré lo más importante para ti: una sinceridad sin límites con tu director espiritual; si no aprovechas esta gracia según (138) mis indicaciones, te la quitaré y entonces te quedarás sola contigo misma y volverán a ti todas las tribulaciones que conoces. No Me agrada que desaprovechas la oportunidad cuando puedes encontrarlo y hablar con él.  Has de saber que es Mi enorme gracia si Yo doy a un alma el director espiritual.  Muchas almas Me lo piden y no a todas les concedo esta gracia.  En el momento en que te lo he dado como director espiritual, le he dotado de una nueva luz para que pueda conocer y comprender fácilmente tu alma…”. (Diario 561).


2. Oración Para recibir Misericordia en momentos difíciles

Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentamos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa y divina voluntad, que es el Amor y la Misericordia Misma. [Amén] (Diario, 950).


3. Oración de un alma que se deja sostener por el Señor

Oh Jesús, dame fortaleza y sabiduría para atravesar esta pavorosa selva, para que mi corazón sepa soportar pacientemente el deseo ardiente de Ti, oh Señor mío. Permanezco siempre en sagrado asombro cuando siento que Te estás acercando a mí. Tú, el soberano del trono terrible, bajas al miserable destierro y vienes a una pobre mendiga que no tiene nada más que la miseria; no sé hospedarte, oh mi Príncipe, pero Tú sabes que Te quiero con cada latido de mi corazón. Veo Tu humillación, sin embargo, Tu Majestad no disminuye (255) a mis ojos. Sé que me amas con el amor del esposo y eso me basta, a pesar de que nos separa un gran abismo, porque Tu eres el Creador y yo Tu criatura. Pero el amor es la única explicación de nuestra unión, fuera de él todo es inconcebible; sólo con el amor se comprende la inconcebible familiaridad con la que me tratas. Oh Jesús, Tu grandeza me espanta y permanecería en un continuo asombro y temor si no me tranquilizaras Tu Mismo; Tú me haces capaz de tratar Contigo siempre antes de acercarte. (Diario 881)


4. ACCIÓN DE GRACIAS:

(138) + Oh Jesús, Dios eterno, Te agradezco por tus innumerables gracias y bendiciones. Que cada latido de mi corazón sea un himno nuevo de agradecimiento a Ti, oh Dios. Que cada gota de mi sangre circule para Ti, Señor. Mi alma es todo un himno de adoración a Tu misericordia. Te amo, Dios, por ser Tu Mismo. [Amén] (Diario 1794)


5. PLEGARIA DE UN ALMA CONSAGRADA A LA DIVINA MISERICORDIA

+ Cuantas veces respira mi pecho, cuantas veces late mi corazón, cuantas veces pulsa la sangre en mi cuerpo, esa cantidad por mil es el número de veces que deseo glorificar Tu misericordia, oh Santísima Trinidad.

+ Deseo transformarme toda en Tu misericordia y ser un vivo reflejo de Ti, oh Señor. Que este más grande atributo de Dios, es decir Su insondable misericordia, pase a través de mi corazón al prójimo.

Ayúdame, oh Señor, a que mis ojos sean misericordiosos, para que yo jamás recele o juzgue según las apariencias, sino que busque lo bello en el alma de mi prójimo y acuda a ayudarla.

Ayúdame a que mis oídos sean misericordiosos para que tome en cuenta las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus penas y gemidos.

Ayúdame, oh Señor, a que mi lengua sea misericordiosa para que jamás hable negativamente de mis prójimos, sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos.

Ayúdame, oh Señor, a que mis manos sean misericordiosas y llenas de buenas obras para que sepa hacer sólo el bien a mi prójimo y cargue sobre mí las tareas más difíciles y más penosas.

Ayúdame a que mis pies sean misericordiosos para que siempre me apresure a socorrer a mi prójimo, dominando mi propia fatiga y mi cansancio. Mi reposo verdadero está en el servicio a mi prójimo.

Ayúdame, oh Señor, a que mi corazón sea misericordioso para que yo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. A nadie le rehusaré mi corazón. Seré sincera incluso con aquellos de los cuales sé que abusarán de mi bondad. Y yo misma me encerrare en el misericordiosísimo Corazón de Jesús. Soportaré mis propios sufrimientos en silencio. Que tu misericordia, oh Señor mío, repose dentro de mí.

+ Tú Mismo me mandas ejercitar los tres grados de la misericordia. El primero: la obra de misericordia, de cualquier tipo que sea. El segundo: la palabra de misericordia; si no puedo llevar a cabo una obra de misericordia, ayudaré con mis palabras. El tercero: la oración. Si no puedo mostrar misericordia por medio de obras o palabras, siempre puedo mostrarla por medio de la oración. Mi oración llega hasta donde físicamente no puedo llegar.

Oh Jesús mío, transfórmame en Ti, porque Tú puedes hacer todo. [Amén] (Diario 163).


6. Las letanías a la Divina Misericordia (Diario, 949).

El Amor de Dios es la flor; La Misericordia el fruto. Que el alma titubeante lea estas consideraciones sobre la Misericordia Divina y recobre la confianza.

Misericordia Divina, que brotas del seno del Padre, en Ti confío.

Misericordia Divina, supremo atributo de Dios, en Ti confío.

Misericordia Divina, misterio incomprensible, en Ti confío.

Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad, en Ti confío.

Misericordia Divina, humano o angélico, en Ti confío.

Misericordia Divina, de donde brotan vida y felicidad, en Ti confío.

Misericordia Divina, más sublime que los cielos, en Ti confío.

Misericordia Divina, manantial de milagros y maravillas, en Ti confío.

Misericordia Divina, abrazando todo el universo, en Ti confío.

Misericordia Divina, que bajas a la tierra en la Persona del Verbo Encamado, en Ti confío.

Misericordia Divina, que manaste de la herida abierta en el Corazón de Jesús, en Ti confío.

Misericordia Divina, enclaustrada en el Corazón por nosotros, y especialmente por los pecadores, en Ti confío.

Misericordia Divina, insondable en la institución de la Sagrada Hostia, en Ti confío.

Misericordia Divina, que fundaste la Santa Iglesia, en Ti confío.

Misericordia Divina, presente en el Sacramento del Santo Bautismo, en Ti confío.

Misericordia Divina, en la justificación de nosotros por Jesucristo, en Ti confío.

Misericordia Divina, que nos acompañas a lo largo de la vida, en Ti confío.

Misericordia Divina, que nos abrazas, especialmente a la hora de la muerte, en Ti confío.

Misericordia Divina, por quien recibimos el don de la inmortalidad, en Ti confío.

Misericordia Divina, siempre a nuestro lado en cada instante de nuestra vida, en Ti confío.

Misericordia Divina, escudo protector de las llamas infernales, en Ti confío.

Misericordia Divina, por quien se convierte el pecador empedernido, en Ti confío.

Misericordia Divina, que dejas atónitos a los ángeles; inasequible también a los santos, en Ti confío.

Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios, en Ti confío.

Misericordia Divina, que nos rescatas de toda miseria, en Ti confío.

Misericordia Divina, manantial de felicidad y gozo, en Ti confío.

Misericordia Divina, que de la nada nos trajiste a la existencia, en Ti confío.

Misericordia Divina, que rodeas con Tus brazos toda obra de Sus manos, en Ti confío.

Misericordia Divina, que presides toda la obra de Dios, en Ti confío.

Misericordia Divina, en la que estamos todos sumergidos, en Ti confío.

Misericordia Divina, dulce consuelo de los corazones angustiados, en Ti confío.

Misericordia Divina, única esperanza de los desesperados, en Ti confío.

Misericordia Divina, remanso de corazones, paz en la turbulencia, en Ti confío.

Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas, en Ti confío.

Misericordia Divina, esperanza renovada, perdida ya toda esperanza, en Ti confío.

 

7. VIRGEN MARÍA, MADRE MÍA

Oh María, Madre y Señora mía. Te ofrezco mi alma y mi cuerpo, mi vida y mi muerte y todo lo que vendrá después de ella. Pongo todo en tus manos, oh mi Madre. Cubre mi alma con tu manto virginal y concédeme la gracia de la pureza de corazón, alma y cuerpo. Con tu poder defiéndeme de todo enemigo, especialmente de aquellos que esconden su malicia bajo una máscara de virtud. Oh Espléndida Azucena, Tú eres mi espejo, oh mi Madre (Diario, 79).

8. OH MARÍA, VIRGEN INMACULADA

Oh María, Virgen Inmaculada,
Puro cristal para mi corazón,
Tú eres mi fuerza, oh ancla poderosa,
Tú eres el escudo y la defensa para el corazón débil.

Oh María, Tú eres pura e incomparable,
Virgen y Madre a la vez,
Tú eres bella como el sol, sin mancha alguna,
Nada se puede comparar con la imagen de Tu alma.

Tu belleza encantó el ojo del tres veces Santo,
Y bajó del cielo, abandonando el trono de la sede eterna,
Y tomó el cuerpo y la sangre de Tu Corazón,
Durante nueve meses escondiéndose en el Corazón de la Virgen.

Oh Madre, Virgen, nadie comprenderá,
Que el inmenso Dios se hace hombre,
Sólo por amor y por su insondable misericordia,
A través de Ti, oh Madre, viviremos con Él eternamente.

Oh María, Virgen Madre y Puerta Celestial,
A través de Ti nos ha llegado la salvación,
Todas las gracias brotan para nosotros
a través de Tus manos,
Y me santificará solamente un fiel seguimiento de Ti.

Oh María, Virgen, Azucena más bella,
Tu Corazón fue el primer tabernáculo para Jesús en la tierra,
Yeso porque Tu humildad fue la más profunda,
Y por eso fuiste elevada por encima de los coros de los
ángeles y de los santos.

Oh María, dulce Madre mía,
Te entrego el alma, el cuerpo y mi pobre corazón,
Sé [tú] la custodia de mi vida,
Y especialmente en la hora de la muerte, en el último combate (Diario, 161).

 

 

9. OH MARÍA, MADRE MÍA

Oh María, Madre mía, Te ruego humildemente, cubre mi alma con Tu manto virginal en este momento tan importante de mi vida, para que así, me haga más agradable a Tu Hijo y pueda glorificar dignamente la misericordia de Tu Hijo delante del mundo entero y durante toda la eternidad (Diario, 220).

10. OH MARÍA, VIRGEN INMACULADA

Oh María, Virgen Inmaculada, tómame bajo Tu protección más especial y custodia la pureza de mi alma, de mi corazón y de mi cuerpo. Tú eres el modelo y la estrella de mi vida (Diario, 874).

11. OH MADRE DE DIOS

Oh Madre de Dios, Tu alma estuvo sumergida en el mar de amargura, mira a Tu niña y enséñale a sufrir y a amar en el sufrimiento. Fortalece mi alma, para que el dolor no la quebrante. Madre de la gracia, enséñame a vivir en Dios (Diario, 315).

12. OH DULCE MADRE DE DIOS

Oh dulce Madre de Dios,
Sobre Ti modelo mi vida,
Tú eres para mí una aurora radiante,
Admirada me sumerjo toda en Ti.

Oh Madre, Virgen Inmaculada,
En Ti se refleja para mí el rayo de Dios.
Tú me enseñas cómo amar a Dios entre tormentas,
Tú eres mi escudo y mi defensa contra el enemigo (Diario, 1232).

13. DULCE MADRE

Oh María, hoy una espada terrible [281] ha traspasado Tu santa alma. Nadie sabe de Tu sufrimiento, excepto Dios. Tu alma no se quebranta, sino que es valiente porque está con Jesús. Dulce María, une mi alma a Jesús, porque sólo entonces podré resistir todas las pruebas y tribulaciones, y sólo mediante la unión con Jesús, mis pequeños sacrificios complacerán a Dios. Dulcísima Madre, continúa enseñándome sobre la vida interior. Que la espada del sufrimiento no me abata jamás. Oh Virgen pura, derrama valor en mi corazón y protégelo (Diario, 915).

14. OH VIRGEN RADIANTE

Oh Virgen radiante, pura como el cristal, toda sumergida en Dios, Te ofrezco mi vida interior, arregla todo de manera que sea agradable a Tu Hijo (Diario, 844).

15. MADRE DE DIOS

Oh Madre de Dios, Santísima María, Madre mía, Tú ahora eres mi Madre de modo más particular y esto porque Tu amado Hijo es mi Esposo, pues los dos somos Tus hijos. Por consideración a Tu Hijo, debes amarme. Oh María, Madre mía amadísima, dirige mi vida interior de modo que sea agradable a Tu Hijo (Diary, 240).

Comentarios

    Ana Ruby Muñoz Carvajal

    (28 marzo, 2019 - 1:46)

    Es un mensaje hermoso. Divino al Virgen Madre nuestra encantada con el mensaje bendiciones

    Socorro

    (1 abril, 2019 - 11:45)

    Cada Día el Señor me regala algo escondido de su Divina Misericordia y del misterio de la vida interior muchas grscias.

    Dora Coronado

    (1 abril, 2019 - 22:12)

    Gracias por tan bellos mensajes. Dios los colme de bendiciones

    Adelaida Zhunio Zuin (Laly)

    (27 abril, 2019 - 8:33)

    Los mensajes son divino no hay palabras para expresar.
    Lo que puedo decir es que me llego mucho a mi corazón al fondo de mi ser. Cada que iba leyendo fue llorar y llorar y llorar, iba orando y agradeciendo lo que va transformadome Jesús y Mamita María. Me siento muy bendecida y agradecida porque se que no estoy sola. Soy una elegida del Señor , su instrumento estoy a su voluntad . Cuando quiera y como el quiera. Porque de Él es el honor y la Gloria. Tomada de la mano del Señor Jesús que puedo temer y junto a mi bella madre. Afrontar las tribulaciones. Porque de es la victoria. Que brille el mi t no yo.
    Infinitas gracias por vuestro apoyo formación.
    Que la Divina Trinidad los guíe, ilumine siempre y protegidos bajo el corazón Inmaculado de Mamita María.

    Marisa Andrea Marchetti

    (27 abril, 2019 - 13:17)

    Les cuento que voy leyendo y escuchando los audios y voy volcando todo en mi cuaderno .
    Las reflexiones ,los proposito y la lista de mis faltas y mis heridas y dolores.
    Es la primera vez q realizó estas actividades.

    Luz Collazo

    (27 abril, 2019 - 20:38)

    Gracias por tu amor y tu compañía Madre Santa siempre dulce y amorosa. Escóndeme entre tus manos y ayúdame a seguir hacia adelante en todas mis luchas y situaciones. Bendita seas Mamá María 🙏❤️🙏

    Miriam Jara

    (23 julio, 2019 - 7:19)

    Bendito Dios ..Bendita sea la Madre..
    Muchas gracias x estas oraciones preciosas
    Dios los Bendiga

    Nancy limache buaranca

    (11 febrero, 2020 - 8:45)

    Gracias padre santo y misericordioso. Gracias mamita por ayudarme a interseder a tu Hijo por mi mamá juana huaranca cahuana. Gracias Padre Santo y enseñame ha seguir creyendo en ti no me sueltes de mano. En las pruebas ayúdame a ser fuerte y valiente como tu, en vés de llorar quiero que tu papito lindo me moldees a su manera amén. Que se haga tu voluntad más no la mía.

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