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Coronilla a la D.Misericordia: Hora de la Divina Misericordia 3:00 p.m.

Reflexiones diarias, súplica y oración

Viernes, 14 de enero de 2022 

1. Reflexión:     

Jesús ama a las almas escondidas. Una flor escondida es la que más perfume tiene dentro de sí.  Buscar un retiro para el Corazón de Jesús en mi propio interior.  En los momentos difíciles y dolorosos Te entono, oh Creador, un himno de la confianza, porque el abismo de mi confianza hacia Ti, hacia Tu misericordia, es inconmensurable.

Desde el momento en que empecé a amar el sufrimiento, este mismo dejó de ser sufrimiento para mí. El sufrimiento es el alimento continuo de mi alma.

No hablaré con cierta persona, porque sé que a Jesús esto no le agrada y ella no saca de eso ningún provecho. (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 275-277). 

2. Súplicas:

  • Pedir la gracia de confiar plenamente en el Rey de Misericordia,
  • Pedir la gracia de mantener la calma y la serenidad ante el sufrimiento,
  • Pidamos al Señor que tenga piedad de nuestra humanidad doliente y por el fin de la propagación de COVID-19 en el mundo entero,
  • Por nuestras intenciones personales.

Oración: 

A los pies del Señor, Oh Jesús escondido, Amor eterno, Vida nuestra, […] Te has olvidado de Ti Mismo y nos ves solamente a nosotros.  Aún antes de crear el cielo y la tierra, nos llevabas en Tu Corazón.  Oh Amor, oh abismo de Tu humillación, oh misterio de felicidad, ¿por qué es tan pequeño el número de los que Te conocen?  ¿Por qué no encuentras reciprocidad?  Oh Amor Divino, ¿por qué ocultas Tu belleza?  Oh Inconcebible e Infinito, cuanto más Te conozco Te comprendo menos; pero como no alcanzo a comprenderte, comprendo más Tu grandeza.  No envidio el fuego a los serafines, porque en mi corazón tengo depositado un don mayor.  (124) Ellos Te admiran en éxtasis, pero Tu Sangre se une a la mía.  El amor, es el cielo que nos está dado ya aquí en la tierra.  Oh, ¿por qué Te escondes detrás de la fe?  El amor rasga el velo.  No hay velo delante de los ojos de mi alma, porque Tú Mismo me has atraído desde la eternidad al seno de un amor misterioso.  Oh indivisible Trinidad, único Dios, a Ti honor y gloria por todos los siglos. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (cf. Diario 227).

 3. Propósito del dia:

Estar en un ambiente que favorece el silencio interior.