[avatar user=»grupodeo» size=»thumbnail» /]

Reflexiones diarias, súplicas y oraciones

Viernes, 27 de mayo de 2022.

1. Reflexión

(106) + Al comienzo de los ejercicios espirituales Jesús me dijo: En estos ejercicios espirituales, seré Yo Mismo quien dirija tu alma; quiero confirmarte en la tranquilidad y en el amor.  Y así me transcurrieron los primeros días.  Al cuarto día comenzaron a atormentarme grandes dudas de que ¿no me encontraba, acaso, en una falsa tranquilidad?  De pronto oí estas palabras:  Hija Mía, figúrate que eres la reina de toda la tierra y que tienes la posibilidad de disponer de todo según te parezca; tienes toda posibilidad de hacer el bien que te agrade y de repente, a tu puerta llama un niño muy pequeño, todo tembloroso, con lágrimas en los ojos, pero con gran confianza en tu bondad y te pide un pedazo de pan para no morir de  hambre, ¿Cómo te comportarías con este niño?  Contéstame, hija Mía.  Y dije: Jesús, le daría todo lo que me pida, pero también mil veces más.  Y el Señor me dijo:  Así Me comporto Yo con tu alma.  Durante estos ejercicios espirituales no solamente te daré la tranquilidad, sino también tal disposición de ánimo, que aunque quieras inquietarte, no podrás.  Mi amor ha tomado posesión de tu alma y quiero que te fortifiques en él.  Acerca tu oído a Mi Corazón y olvídate de todo, y considera Mi inconcebible misericordia.  Mi amor te dará la fuerza y el ánimo que te es necesario en esta obra (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario 229).

2. Súplicas:

  • Pidamos la gracia de presentar al Señor nuestras miserias con confianza.
  • Oremos por nuestra propia conversión.
  • Pidamos al Señor que tenga piedad de nuestra humanidad doliente y por el fin de la propagación de COVID-19 en el mundo entero.
  • Por nuestras intenciones personales.

3. Propósitos del dia:

Realizar un acto de confianza en el Señor.  

4. Oración Final:

Oh Jesús, Hostia Viva, Tú eres mi madre, Tú eres todo para mí. Vendré a Ti, oh Jesús, con sencillez y con amor, con fe y con confianza.  Compartiré todo Contigo, como un niño con la madre amada, los gozos y los sufrimientos, en una palabra todo. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amen ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (cf. Diario 230). 

Colabora si puedes (apoyo a nuestro sitio:  www.grupodeoracioneintercesion.com)


Únete a nuestro canal de Telegram y recibe nuestras reflexiones diarias y mucho más:

«Y no hay alma que no tenga el deber de orar,  porque toda gracia fluye por medio de la oración»  (Diario 146).


LIBRO MUY RECOMENDADO: Mini tienda Refugio Seguro