[avatar user=»grupodeo» size=»thumbnail» /]

Reflexiones diarias, súplicas y oraciones

Miércoles, 22 de junio de 2022.

1. Reflexión

(151) 10 I 1935. + Jueves. Por la noche, durante la Bendición [149], comenzaron a atormentarme los pensamientos de este tipo:  Todo lo que digo sobre esta gran misericordia de Dios ¿no es por casualidad una mentira o una ilusión?… y quería reflexionar sobre esto durante un momento; de repente oí una voz interior clara y fuerte:  Todo lo que dices sobre Mi bondad es verdad y no hay expresiones suficientes para exaltar Mi bondad.  Estas palabras fueron tan llenas de fuerza y tan claras que daría la vida por ellas, de que procedían del Señor.  Las reconozco por una profunda serenidad que me acompañó en aquellos momentos y que quedó después.  Esta serenidad me da una fortaleza y un poder tan grandes que nada son todas las dificultades y las contrariedades, y los sufrimientos, y la muerte misma.  Esta luz me ha levantado un velo del misterio de que todos los esfuerzos que emprendo para que las almas conozcan la misericordia del Señor, son muy agradables a Dios y de eso viene a mi alma tanta alegría que no sé si en el paraíso puede haber mayor.  ¡Oh, si las almas quisieran escuchar al menos un poco la voz de la conciencia y la voz, es decir la inspiración del Espíritu Santo!  Digo:  Al menos un poco, ya que si una vez nos dejamos influir por el Espíritu de Dios, Él Mismo completará lo que nos falte (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 359).

2. Súplicas:

  • Pidamos la gracia de reconocer la presencia permanente de nuestro Señor Jesucristo en nuestra vida.
  • Oremos por los que no creen en la vida eterna, oramos por los gobernantes de nuestras naciones.
  • Pidamos al Señor que tenga piedad de nuestra humanidad doliente y por el fin de la propagación de COVID-19 en el mundo entero.
  • Por nuestras intenciones personales.

3. Propósitos del dia:

Exaltar la bondad del Señor.  

4. Oración Final:

Oh Jesús, mi modelo perfectísimo, con la mirada clavada en Ti iré a través de la vida siguiendo Tus huellas, ajustando la naturaleza a la gracia según Tu santísima voluntad y la luz que ilumina mi alma, confiando plenamente en Tu ayuda. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (cf. Diario 1351).

 

Colabora si puedes (apoyo a nuestro sitio:  www.grupodeoracioneintercesion.com)


Únete a nuestro canal de Telegram y recibe nuestras reflexiones diarias y mucho más:

«Y no hay alma que no tenga el deber de orar,  porque toda gracia fluye por medio de la oración»  (Diario 146).


LIBRO MUY RECOMENDADO: Mini tienda Refugio Seguro