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Coronilla a la D.Misericordia: Hora de la Divina Misericordia 3:00 p.m.

Reflexiones diarias, súplica y oración

Mércoles, 19 de enero de 2022

1. Reflexión:   

“(5) 4. + Hoy me preparo para la venida del Rey.

Qué soy yo y qué eres Tú, Señor, Rey de la gloria, gloria inmortal.  Oh corazón mío, ¿te das cuenta de quién viene a visitarte hoy?  Sí, lo sé, pero es curioso que no puedo comprenderlo.  Oh, si fuera solamente un rey, pero éste es el Rey de reyes, Señor de los señores.  Antes Él tiembla todo poder y autoridad.  Hoy Él viene a mi corazón.  Lo oigo acercarse, salgo a su encuentro y lo invito.  Cuando entró en la morada de mi corazón, mi alma se llenó de un respeto tan grande que se desmayó atemorizada, cayendo a sus pies.  Jesús le dio su mano y le permitió bondadosamente sentarse a su lado.  La tranquilizó:  Ves, he dejado el trono de los cielos para unirme a ti.  Lo que estás viendo es apenas una pequeña muestra y tu alma se desmaya de amor.  ¡Cuánto se asombrará tu corazón cuando Me veas en toda la plenitud de la gloria!  Quiero decirte, sin embargo, que la vida eterna debe iniciarse ya aquí en la tierra a través de la Santa Comunión.  Cada Santa Comunión te hace más capaz para la comunión con Dios por toda la eternidad” (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 1810). 

2. Súplicas:

  • Pidamos la gracia de vivir en comunión permanente con el Rey de Misericordia,
  • Oremos por los matrimonios en crisis y las familias desunidas, para que se dejen amar por el Rey de Misericordia y experimenten su presencia en sus hogares,
  • Pidamos al Señor que tenga piedad de nuestra humanidad doliente y por el fin de la propagación de COVID-19 en el mundo entero,
  • Por nuestras intenciones personales.

Oración: 

Oh, Hostia Santa, habita en mi alma. Purísimo Amor de mi corazón; Que Tu luz disipe las tinieblas; Tú no niegas la gracia a un corazón humilde.

Oh, Hostia Santa, Delicia del Paraíso. Aunque ocultas Tu belleza y Te presentas a mí en una miga de pan, la fuerte fe desgarra este velo.

Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (cf. Diario 159).

 3. Propósito del dia:

Sentirnos acompañados por el Rey de la Misericordia durante todas nuestras actividades de este día.