Reflexiones diarias, súplicas y oraciones

Viernes, 31 de marzo de 2023

1. Reflexión

(26) Hoy me he sentido peor que de costumbre, pero en este día Jesús me dio más oportunidades para ejercitarme en las virtudes. Y ha sucedido que tenía un trabajo más penoso. La hermana de la cocina me manifestó su descontento por haber llegado tarde al almuerzo, aunque me fue completamente imposible venir antes.

Pero me sentía tan mal que he tenido que pedir a la Madre Superiora el permiso de acostarme. Fui a pedir a la Hermana N. reemplazarme en mi tarea; recibí otra reprimenda:  ¿Y qué, hermana, se ha cansado tanto que va a acostarse de nuevo?  ¡Vaya con este acostarse! Escuché esto, pero no ha sido todo, he tenido que ir todavía a pedir a la hermana que atiende a los enfermos que me traiga la comida.  Cuando se lo dije, ha saltado detrás de mi de la capilla al pasillo para poder decir lo que sentía: ¿Por qué va a acostarse, hermana? Le pedí no traerme nada (27). Lo relato muy brevemente, porque no es mi intención escribir de estas cosas, pero lo hago solamente para que no se comporten así con otra alma, porque eso no agrada al Señor. En un alma que sufre debemos ver a Jesús crucificado y no un parasito y una carga para la Comunidad.  Un alma doliente, sumisa a la voluntad de Dios atrae más bendiciones divinas al convento que todas las almas que trabajan. Pobre la casa dónde no hay hermanas enfermas. A veces Dios concede muchas y grandes gracias en consideración de las almas que sufren y aleja muchos castigos solamente en atención a esas almas (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario 1268).

2. Súplicas:

  • Pidamos la gracia de ir con valentía al encuentro de los que sufren.
  • Oremos por los enfermos que han perdido el sentido de la vida.
  • Por nuestra humanidad doliente,
  • Por las almas del Purgatorio,
  • Por las intenciones de la Virgen María,
  • Por nuestra Santa Iglesia Católica,
  • Por nuestras intenciones personales.

3. Propósitos del día:

  Experimentar el consuelo del Señor durante el día de hoy.  

4. Oración Final:

Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y el mar de misericordia se abrió para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable Misericordia Divina, abarca al mundo entero y derrámate sobre nosotros. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amen ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (cf. Diario 1319).

Libro correspondiente a estas reflexiones: Disponible aquí.

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