Reflexiones diarias, súplicas y oraciones

Miércoles, 14 de diciembre de 2022.

1. Reflexión:

“(92) La confesión. Mientras me preparaba a la confesión, dije a Jesús escondido en el Santísimo Sacramento: Jesús Te pido, háblame por la boca de este sacerdote [235] y para mí la señal será ésta: él, naturalmente, no sabe nada de que Tú, Jesús, exiges de mí esta fundación de la misericordia; pues, que me diga algo sobre esta misericordia.

Cuando me acerqué al confesionario y empecé la confesión, el sacerdote me interrumpió la confesión y empezó a hablarme de la gran misericordia de Dios con tanta fuerza que nunca antes escuché hablar así, y me preguntó: ¿Sabes que la misericordia del Señor está por encima de todas sus obras, que es la corona de sus obras?  Escuchaba atentamente aquellas palabras que el Señor me decía por la boca de aquel sacerdote.  Aunque creo que siempre en el confesionario Dios habla por la boca del sacerdote, no obstante, en aquel momento lo constaté de modo singular.  (93) A pesar de que no revelé nada de la vida de Dios que había en mi alma y me acusé solamente de las faltas, no obstante, aquel sacerdote me habló mucho de lo que había en mi alma y me comprometió a la fidelidad a las inspiraciones de Dios. Me dijo: Estás caminando por la vida con la Santísima Virgen que contestó con fidelidad a cada inspiración de Dios. Oh Jesús mío, ¿quién logra comprender Tu bondad?” (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 637). 

2. Súplicas:

  • Pidamos la gracia de reconocer que, no ganaremos nada con la fuerza, más bien con confianza en el Rey de Misericordia,
  • Oremos por aquellas personas que no confían en el Rey de Misericordia pero que se quejan de la falta de su auxilia ante sus necesidades,
  • Por nuestra humanidad doliente,
  • Por las almas del Purgatorio,
  • Por las intenciones de la Virgen María,
  • Por nuestra Santa Iglesia Católica,
  • Por nuestras intenciones personales.

Oración: 

Jesús, Verdad Eterna, Vida nuestra, Te suplico e imploro Tu misericordia para los pobres pecadores.  Dulcísimo Corazón de » Señor, lleno de piedad y de misericordia insondable, Te suplico por los pobres pecadores. OH Sacratísimo Corazón, Fuente de Misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana.  Te pido luz para los pobres pecadores. OH Jesús, recuerda Tu amarga Pasión y no permitas que se pierdan almas redimidas con tan Preciosa, Santísima Sangre Tuya.  OH Jesús, cuando considero el alto precio de Tu Sangre, me regocijo en Su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores. Aunque el pecado es un abismo de maldad e ingratitud, el precio pagado por nosotros jamás podrá ser igualado. Por lo tanto, haz que cada alma confíe en la Pasión del Señor y que ponga su esperanza en Su misericordia. Dios no le negará Su misericordia a nadie. El cielo y la tierra podrán cambiar, pero jamás se agotará la misericordia de Dios. ¡OH, qué alegría arde en mi corazón, cuando contemplo Tu bondad inconcebible, OH Jesús mío! Deseo traer a todos los pecadores a Tus pies para que glorifiquen Tu misericordia por todos los siglos. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (cf. Diario 72).

 3. Propósito del día:

Ofrecer un rato de adoración al Santísimo por los sacerdotes o un misterio del rosario por sus intenciones.

 

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