Reflexiones diarias, súplicas y oraciones
Sábado, 5 de abril de 2025
1. Reflexión
Oí estas palabras: Si no Me ataras las manos, enviaría muchos castigos sobre la tierra. Hija Mía, tu mirada desarma Mi ira; aunque tu boca calle, Me llamas con tal fuerza que todo el cielo se estremece. No puedo regir tu súplica, porque no Me persigues a mucha distancia sino en tu propio corazón.
(88) Una noche vino a verme el alma de cierta jovencita y me hizo sentir su presencia dándome a conocer que necesitaba mi oración. Recé un momento, pero su espíritu no se alejó de mí. Entonces dije dentro de mí: si eres un espíritu bueno, déjame en paz y las indulgencias de mañana serán para ti. En aquel momento, ese espíritu abandonó mi habitación; conocí que estaba en el purgatorio. (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 1722-1723).
2. Súplicas:
- Pidamos la gracia de interceder con el corazón por aquellas almas que han perdido la esperanza.
- Oremos por nuestra propia conversión y la renuncia a aquello que nos separa del amor del Señor.
- Por nuestra humanidad doliente,
- Por las almas del Purgatorio,
- Por las intenciones de la Virgen María,
- Por nuestra Santa Iglesia Católica,
- Por nuestras intenciones personales.
Oración:
Oh Dios que por Tu misericordia Te has dignado llamar de la nada a la existencia al género humano colmándolo generosamente de la naturaleza y de la gracia. Pero para Tu bondad eso no [ha sido] suficiente. Tu, oh Señor, en Tu misericordia nos das la vida eterna. Nos admites a Tu felicidad eterna y nos haces participes de Tu vida intima y lo haces únicamente por Tu misericordia. Nos concedes Tu gracia únicamente porque eres bueno y lleno de amor. No éramos nada necesarios para Tu felicidad, pero Tú, Señor, quieres compartir con nosotros Tu propia felicidad. Pero el hombre no resistió la prueba; habrías podido castigarlo como a los ángeles rechazándolo eternamente, pero aquí se manifestó Tu misericordia y Tus entrañas fueron sacudidas por una gran piedad y Tu Mismo prometiste reparar nuestra salvación. No nos castigaste como lo habíamos merecido debido al inconcebible abismo de Tu compasión. Que sea adorada Tu misericordia, oh Señor; la glorificaremos por los siglos. Oh Señor, todos Tus proyectos respecto a mi alma están llenos de Tu misericordia. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (Diario, 1743).
3. Propósito del día:
Interceder generosamente por aquellos que buscan al Señor en caminos equivocados.
- Rezar la coronilla a la Divina Misericordia
- Respetar la hora de la Misericordia
- Procura realizar al menos una obra de Misericordia a lo largo del día
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TESTIGOS DE LA DIVINA MISERICORDIA
Escuela de la Divina Misericordia
Madrid/España
Libro correspondiente a estas reflexiones: Disponible aquí.
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