Hora de la Divina Misericordia: 3:00 p.m., Miércoles, 28 de de diciembre de 2022

Reflexiones diarias, súplicas y oraciones

Miércoles, 28 de diciembre de 2022.

1. Reflexión:

9 II 1937. Últimos días de carnaval.  En estos dos últimos días de carnaval he conocido una enorme cantidad de penas y de pecados.  En un instante el Señor me hizo saber los pecados cometidos estos días en el mundo entero.  Me he desmayado de espanto, y a pesar de conocer todo el abismo de la Divina Misericordia, me he sorprendido de que Dios permita existir a la humanidad.  Y  el Señor me dijo quién sostiene la existencia de la humanidad: son las almas elegidas.  Cuando acabe el número de los elegidos, el mundo dejará de existir (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 826).

2. Súplicas:

  • Pedir la gracia de ser parte de los elegidos del Rey de Misericordia,
  • Pedir la gracia de ser fiel al Señor,
  • Orar por los sacerdotes y por las intenciones del Papa Francisco,
  • Orar por las intenciones de la Escuela de la Divina Misericordia,
  • Por nuestra humanidad doliente,
  • Por las almas del Purgatorio,
  • Por las intenciones de la Virgen María,
  • Por nuestra Santa Iglesia Católica,
  • Por nuestras intenciones personales.

 3. Propósito del día:

Estar atento a la voz del Señor y seguir sus pasos.

4. Oración final: 

Señor, haz de mi lo que Te agrade, no Te pongo ningún impedimento ni restricción. Porque tú eres todo mi deleite y el amor de mi alma, y yo, igualmente, derramo ante Ti el torrente de mis confidencias. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO!

 

 

 
close
Suscríbete

Grupo católico de oración e intercesión

Escuela de la Divina Misericordia

Confirma tu suscripción a las reflexiones para la hora de la Divina Misericordia: 3:00 P.M.

Si tienes alguna pregunta, nos puedes contactar por email: refugiosegurodm@gmail.com

Testigos de la Divina Misericordia Autor

En nuestro grupo, tenemos la devoción a Jesús de la Divina Misericordia y veneramos a la santísima Virgen María (Reina de la paz). Ante la mirada de nuestro Dios y para el bien de los demás, nos reunimos como un grupo de oración e intercesión, porque, nos inspiramos del pasaje de Mc. 2, 1-12 (curación de un paralítico). En todo, buscamos la gloria de Dios y bien de las almas. Formamos a los hermanos del mundo entero a la Consagración a la Divina Misericordia. Las puertas de nuestra familia están abiertas a quien siente la llamada a servir al Señor como Testigo de la Divina Misericordia y militante por el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.