Hora de la Divina Misericordia: 3:00 p.m., Domingo, 11 de de diciembre de 2022

Reflexiones diarias, súplicas y oraciones

Domingo, 11 de diciembre de 2022.

1. Reflexión:       

“(59) + 1 V [1938].  Esta noche Jesús me dijo:  Hija Mía, ¿no te falta nada?  Contesté:  Oh Amor mío, cuando te tengo a Ti, tengo todo.  Y el Señor a su vez contestó:  Si las almas se abandonaron totalmente a Mí, Yo Mismo Me encargaría de santificarlas y las colmaría de gracias aún mayores. 

Hay almas que frustran Mis esfuerzos, pero no Me desanimo; siempre que se dirigen a Mí, Me apresuro a ayudarlas, protegiéndolas con Mi misericordia y les doy el primer lugar en Mi compasivo Corazón» (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 1682). 

2. Súplicas:

  • Pedir la gracia de anhelar la santidad y dejarme santificar por el Rey de Misericordia,
  • Oremos por los que consideran a Dios como su enemigo y que son esclavos de la soberbia y de la maldad, para que se dejen tocar por la gracia del Señor,
  • Oremos por los enfermos que han perdido la esperanza,
  • Por nuestra humanidad doliente,
  • Por las almas del Purgatorio,
  • Por las intenciones de la Virgen María,
  • Por nuestra Santa Iglesia Católica,
  • Por nuestras intenciones personales.

Oración: 

“Amor eterno, llama pura, arde incesantemente en mi corazón y diviniza todo mi ser según Tu eterno designio por el cual me has llamado a la existencia y a participar en Tu eterna felicidad”. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (cf. Diario 1523).

 3. Propósito del día:

Refugiarse al Corazón Compasivo del Rey de Misericordia.

 

 
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Testigos de la Divina Misericordia Autor

En nuestro grupo, tenemos la devoción a Jesús de la Divina Misericordia y veneramos a la santísima Virgen María (Reina de la paz). Ante la mirada de nuestro Dios y para el bien de los demás, nos reunimos como un grupo de oración e intercesión, porque, nos inspiramos del pasaje de Mc. 2, 1-12 (curación de un paralítico). En todo, buscamos la gloria de Dios y bien de las almas. Formamos a los hermanos del mundo entero a la Consagración a la Divina Misericordia. Las puertas de nuestra familia están abiertas a quien siente la llamada a servir al Señor como Testigo de la Divina Misericordia y militante por el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.