*Día 7 de preparación: libro, pág. 73-79: dos elementos claves: «humildad y Misericordia».

Queremos ser conscientes de que, sin la humildad, es difícil acoger la Misericordia del Señor. Desde la creación, Dios nos ha dado la libertad, por eso, su Misericordia no se impone, sino se acoge. Por eso, si no hacemos un buen uso de nuestra libertad, esta puede convertirse en nuestra debilidad. Por consiguiente, la soberbia puede apartarnos del camino de los hijos de Dios. Pero tenemos que ser conscientes de que, todos pasaremos por nuestro Señor Jesucristo, algunos por la Misericordia, y otros por la justicia. 

  • pregunta: ¿Qué elijo hoy: la humildad para acoger la Misericordia o la soberbia de quedarme privado de la gracia de Dios?
  • ¿Qué tengo que hacer para tener acceso a la gracia del Señor?
  • Recomendación: podemos  hacer nuestras, las palabras del último texto del libro en la pág. 75. Siguiendo el ejemplo de Santa Faustina, vamos a pedir al Señor la gracia de dejarnos instruir interiormente. Por que, nuestra vida interior es un vivo reflejo de nuestras acciones con el prójimo.