*Día 15 de preparación: libro, pp. 136-140: «Dios sabe todo, pero siempre nos espera». 

Nuestro Dios no se impone en nuestras vidas, porque desde la creación, nos dio la libertad de vivir en su presencia y bajo su protección, pero muchas veces, queremos vivir lejos de su presencia y negando su protección. Por eso, la confesión es para nosotros un lugar de encuentro con su Misericordia, allí actúa su omnipotencia. Siempre nos espera. 

  • ¿Pero, cuántas veces me dejo dominar por la vergüenza de ir a contar mis pecados al sacerdote?
  • Recomendación: Por equivocación y desconocimiento, actuamos así. Porque, en realidad, en la confesión, es el Rey de Misericordia, quien, nos espera con su Misericordia y su Mano tendida que acaricia y abraza. Para sanar nuestros corazones de estos sentimientos, podemos profundizar la reflexión del libro en el la pág. 136.  También, podemos servirnos de los consejos del Rey de Misericordia a Santa Faustina, que podemos leer en la última cita de la pág. 137 del libro de consagración. 
  • También, podemos sacar provecho de de las últimas oraciones que encontraremos en la página 130, y confesar que, «el Corazón de Jesús, está lleno de Amor y Misericordia por los pobres pecadores que somos. 

*Día 16 de preparación: «En la Escuela de la Divina Misericordia, estamos llamados a ser embajadores del Rey de Misericordia» (Véase contenido del libro, pp.141-145). 

  • ¿Por qué estoy aquí en esta Escuela de la Divina Misericordia, siendo tan pecador o pecadora?
  • Recomendación: Porque eres tan pecadora/pecadora que te he traído aquí. (Diría el Rey de Misericordia al corazón de cada uno de nosotros. Ser pecador, no es nuestra identidad, sino una condición relacionada con nuestra humanidad. Pero, nosotros nuestra identidad es: «ser hijos de Dios», es una identidad eterna. 
  • En esta Escuela, queremos ser conscientes de nuestra condición humana, y dejarnos en las manos del Rey de Misericordia, para que Él mismo se encargue de cambiar nuestros corazones, para que sepamos responder a su llamada: «ser embajadores de su Infinita Misericordia en este mundo inquieto». 
  • ¿Cómo seremos capaces de cumplir con esta misión?
  • Recomendación: Siendo conscientes de las promesas del Rey de Misericordia que podemos leer en la primera cita del libro en la página 143 y la última cita de la pág. 144.

*Día 17 de preparación: en este día, aprovechando las lecturas que nos propone la Escuela de la Divina Misericordia, queremos ser conscientes esta esta promesa: «¡JESÚS, EN TI CONFÍO!» (Véase libro de consagración, pp. 146-150). 

  • ¿Cuál sería seria la versión más larga que podemos encontrar en esta expresión? Sin duda, sería: «JESÚS, TU ERES MI DIOS, EN TI CONFÍO». 
  • Recomendación: Sólo en Dios debemos confiar, tampoco a nosotros mismos, sino en Dios, para que Él guíe nuestras acciones para su gloria, bien de las almas y nuestra propia santificación. 
  • En la última cita de la pág. 147, descubriremos con claridad, cómo la desconfianza de las almas hiere el Corazón Misericordioso de Jesús. 
  • Por lo tanto, sin la confianza, no podemos agradar al Señor, y sin la confianza, no podemos alcanzar absolutamente nada. 
  • además, nadie puede llamarse devoto a la Divina Misericordia, si no sabe confiar en el Señor. 
  • En esta Escuela, si no sabemos hacer varias cosas importantes para crecer espiritualmente, pero si empezamos sencillamente por la «confianza en el Dios Misericordioso», podemos llegar a alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. 
  • En este libro, podemos leer las citas de la pág. 148 y estudiar los métodos que el Rey de Misericordia nos propone en la última lectura de la pág. 149 sobre cómo hemos de actuar para seguir creciendo en las virtudes

*Día 18 de preparación: «Encuentro con el Dios Misericordioso». ¿Quién da el primer paso? (Véase libro, pp. 151-155). 

En la Escuela de la Divina Misericordia, se nos recuerda lo que ya desde nuestros momentos de catequesis, aprendimos: Siempre, nuestro Dios Misericordia, es quien da el primera paso, para venir a nuestro encuentro, para ayudarnos, porque, Él nos ama con un Amor eterno.  muchas veces, somos nosotros que nos cansamos de acogerle y responder favorablemente a su invitación a seguir sus pasos. 

  • ¿Si Dios nos ama, viene a nuestro encuentro y nos ayuda a seguir adelante, de dónde nos viene el desánimo en el camino de crecimiento espiritual? Podemos profundizar en este tema, con el contenido de la primera cita del libro en la página 1551.
  • ¿Cómo actúa Dios ante nuestras caídas?
  • Recomendación: Siendo Padre Misericordioso, Dios, siempre viene a nuestro encuentro, nos da fuerza, y cuando le tendemos la mano, Él nos levanta, nos perdona y nos da nuevamente la oportunidad de gozar de su consuelo, si nuestro arrepentimiento es sincero (podemos leer la penúltima cita del libro en la página 153). 
  • En la última cita de la página 154, el Rey de Misericordia dice a santa Faustina: «deseo darme a las almas, y llenarlas de Mi amor, pero son pocas las almas que quieren aceptar todas las gracias que mi Mi amor les ha destinado…» ¿Qué entiendo de todo esto?  ¿Qué me quiere decir el Rey de Misericordia, a mí ahora con estas palabras? y ¿Qué debo hacer de aquí en adelante?

Día 19 de preparación: En este día de preparación, siguiendo todas las lecturas de libro pp. 156-162, nos encontramos con esta pregunta clave: 

  • ¿Quiénes son los destinatarios de la Misericordia de Dios?
  • Recomendación: des el tema de hoy descubrimos que, la Misericordia de Dios abraza a todos. Dios no tiene favoritos, nos ama de modo igual. Po eso, siendo embajadores de su Infinita Misericordia, estamos llamados a salir al encuentro de nuestros hermanos que aún no han conocido la Misericordia del Señor. Por eso, siguiendo los consejos de la primera reflexión de la pág. 156 del libre, nos damos cuenta de que, Dios quiere que todos nos salvemos, incluyendo a los que están fuera de la Iglesia. Para que les llegue ese mensaje del Señor, debemos salir al encuentro de estos hermanos. 
  • ¿Con qué herramienta debemos ir al encuentro de los hermanos que aun no han conocido la Misericordia del Señor?
  • Respuesta (leer la lectura de las páginas 158-159): No tener miedo del odio del mundo hacia nosotros, porque, el Rey de Misericordia fue el primero en  ser perseguido por el mundo; saber perseverar en la gracia del Señor: es una señal de estamos siguiendo sus huellas; aprender a confiar en Él: es una manera concreta de agradarle y permitir que su gracia actúa en nosotros para su gloria.  

*Día 20 de preparación. Es el día más difícil de nuestra estancia en la Escuela de la Misericordia, porque, se trata del día en el que hemos de decir continuar o abandonar esta Escuela de la Divina Misericordia. 

  • El perdón es un imperativo: «Si Dios me perdona, tengo que perdonar»; Si no perdono, no seré perdonado y mis esfuerzos serán vanos. De allí debo reflexionar, si acepto perdonar, puedo seguir este camino, y Dios me bendecirá. Si no quiero perdonar, siempre seré esclavo del rencor. 
  • Recomendación: En la reflexión de la pág. 165, descubrimos que no hay pecado que Dios no puede perdonar. Quizá somos nosotros que nos cansamos de pedirle perdón… 
  • Como amigos y embajadores del Rey de Misericordia, estamos llamados a reconocer que, es posible perdonar hasta cuando hay heridas en nuestros corazones, porque estamos llamados a ser un reflejo vivo de su Misericordia en medio de nuestros hermanos. 
  • El perdón nos libera y demuestra que sabemos amar. 
  • para concluir este tema, podemos reflexionar sobre el contenido de la última cita de la página 170 del libro de consagración. 

*Día 21 de preparación: estamos invitados a ser «buenos ladrones del Corazón de Jesús» (Véase libro, pp. 172-175)

En este día de preparación, queremos prestar atención a tres gestos relevantes de Jesús hacia el Buen Ladrón:

  1. Jesús, lo mira
  2. lo ama
  3. y lo perdona

Si leemos con atención la primera reflexión en la pág. 173, podemos descubrir que, el Rey de Misericordia siempre nos mira con amor y nos perdona siempre. 

Por lo tanto, es posible ser buenos ladrones de su Corazón Misericordioso. 

  • Pregunta clave: «¿Qué hizo el Buen ladrón para ser santo en tan poco tiempo?»
  • Recomendación: En el libro sobre el Buen ladrón, cuya edición española es del P. Álvaro Cárdenas, podemos descubrir la respuesta. Mientras, desde esta Escuela de la Divina Misericordia, profundizando los contenidos del libro en la página 173, podemos descubrir que: cada sencillo movimiento de nuestra voluntad hacia el Corazón Misericordioso de Jesús, hará que Él nos dé también la oportunidad de alcanzar todo, sin importar lo que hayamos podido hecho en el pasado y que haya podido herir su Corazón. 

 

 

 

 

 

 

 

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