Reflexiones diarias, súplicas y oraciones

Viernes, 09 de junio de 2023

1. Reflexión

(52) Mientras hago el Vía Crucis, a la duodécima estación experimento una emoción profunda.  Aquí medito la omnipotencia de la Divina Misericordia que ha pasado a través del Corazón de Jesús.  Cada vez que hago el Vía Crucis, en la herida abierta del Corazón de Jesús encierro toda la pobre humanidad…. Y distintas personas que amo.  De esta Fuente de Misericordia han salido los dos rayos, es decir la Sangre y el Agua; ellos con su inmensidad inundad el mundo entero….

Cuando uno está débil y enfermo hace continuos esfuerzos para lograr hacer lo que todos hacen normalmente; sin embargo no siempre es posible poder hacer “lo normal”, pero Te agradezco, Jesús, por todo. No la grandeza de la obra sino la grandeza del esfuerzo será premiada.  Lo que se cumple por amor no es pequeño, oh Jesús mío, ya que Tu ojo ve todo. (53) No sé por qué me siento tan excepcionalmente mal por la mañana; para levantarme de la cama tengo que concentrar todas las fuerzas y a veces hasta recurrir al heroísmo.  Al recordar la Santa Comunión recobro un poco más de fuerzas.  Así pues, el día comienza con la lucha y con la lucha termina.  Cuando me acuesto me siento como un soldado que vuelve del campo de batalla.  Lo que encierra en si este día, lo conoces solamente Tu, Maestro y Señor mío (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 1309-1310).

2. Súplicas:

  • Pidamos la gracia de reconocer que nuestro Señor Jesucristo murió por nosotros y que su muerte debe convencernos de su amor por nosotros.
  • Oremos por los que están abandonados a su suerte y privados de libertad.
  • Por nuestra humanidad doliente,
  • Por las almas del Purgatorio,
  • Por las intenciones de la Virgen María,
  • Por nuestra Santa Iglesia Católica,
  • Por nuestras intenciones personales.

3. Propósitos del día:

Hacer todo con amor para agradar al Señor.     

4. Oración Final:

Oh Amor eterno, abismo de misericordia, oh Trina Santidad, pero única Divinidad que tienes un seno amoroso para todos, como buen Padre no desprecias a nadie. Oh Amor divino, manantial vivo derrámate sobre nosotros, Tus indignas criaturas; que nuestra miseria no detenga los torrentes de Tu amor, ya que Tu misericordia no tiene límites. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (cf. Diario, 1307).

 

 

 

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TESTIGOS DE LA DIVINA MISERICORDIA

Escuela de la Divina Misericordia
Madrid/España

Libro correspondiente a estas reflexiones: Disponible aquí.

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