Reflexiones diarias, súplicas y oraciones

Miércoles, 19 de julio de 2023

1. Reflexión:         

Oí estas palabras: Si no Me ataras las manos, enviaría muchos castigos sobre la tierra.  Hija Mía, tu mirada desarma Mi ira; aunque tu boca calle, Me llamas con tal fuerza que todo el cielo se estremece.  No puedo regir tu súplica, porque no Me persigues a mucha distancia sino en tu propio corazón.

(88) Una noche vino a verme el alma de cierta jovencita y me hizo sentir su presencia dándome a conocer que necesitaba mi oración.  Recé un momento, pero su espíritu no se alejó de mí.  Entonces dije dentro de mí: si eres un espíritu bueno, déjame en paz y las indulgencias de mañana serán para ti.  En aquel momento, ese espíritu abandonó mi habitación; conocí que estaba en el purgatorio. (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 1722-1723).

2. Súplicas:  

  • Pidamos  la gracia de interceder con el corazón por aquellas almas que han perdido la esperanza.
  • Oremos por nuestra propia conversión y la renuncia a aquello que nos separa del amor del Señor.
  • Por nuestra humanidad doliente,
  • Por las almas del Purgatorio,
  • Por las intenciones de la Virgen María,
  • Por nuestra Santa Iglesia Católica,
  • Por nuestras intenciones personales.

3. Propósito del día:

Interceder generosamente por aquellos que buscan al Señor en caminos equivocados. 

Oración: 

Oh Dios que por Tu misericordia Te has dignado llamar de la nada a la existencia al género humano colmándolo generosamente de la naturaleza y de la gracia.  Pero para Tu bondad eso no [ha sido] suficiente.  Tu, oh Señor, en Tu misericordia nos das la vida eterna.  Nos admites a Tu felicidad eterna y nos haces participes de Tu vida intima y lo haces únicamente por Tu misericordia.  Nos concedes Tu gracia únicamente porque eres bueno y lleno de amor.  No éramos nada necesarios para Tu felicidad, pero Tú, Señor, quieres compartir con nosotros Tu propia felicidad.  Pero el hombre no resistió la prueba; habrías podido castigarlo como a los ángeles rechazándolo eternamente, pero aquí se manifestó Tu misericordia y Tus entrañas fueron sacudidas por una gran piedad y Tu Mismo prometiste reparar nuestra salvación.  No nos castigaste como lo habíamos merecido debido al inconcebible abismo de Tu compasión. Que sea adorada Tu misericordia, oh Señor; la glorificaremos por los siglos. Oh Señor, todos Tus proyectos respecto a mi alma están llenos de Tu misericordia. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO! (Diario, 1743). 

 

 

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TESTIGOS DE LA DIVINA MISERICORDIA

Escuela de la Divina Misericordia
Madrid/España

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