Reflexiones diarias, súplicas y oraciones

Martes, 2 de abril de 2024

1. Reflexión

Cuando iba con las alumnas [67] de la huerta a cenar, eran las seis menos diez, vi al Señor Jesús encima de nuestra capilla bajo la misma apariencia que tenía cuando lo había visto por primera vez. Tal y como está pintado en esta imagen.  Esos dos rayos que salían del Corazón de Jesús, envolvieron nuestra capilla y la enfermería y después toda la ciudad y se extendieron sobre el mundo entero.  Eso duro quizás unos cuatro minutos y desapareció.  Una de las jovencitas que estaba junto a mí, un poco detrás de las otras, también vio esos rayos, pero no vio a Jesús ni vio de donde esos rayos salían.  Quedo muy impresionada y [lo] contó a otras muchachas.  Las muchachas empezaron a reírse de ella, [diciendo] que fue una alucinación o tal vez la luz de un aeroplano, pero ella se obstinaba fuertemente en su opinión y decía que nunca en su vida había visto tales rayos.  Cuando las jovencitas le reprochaban que a lo mejor era un reflector, ella contestó que conocía la luz del reflector.  Rayos como aquellos nunca los había visto.  Después de la cena esa muchacha se dirigió a mí y me dijo que esos rayos la habían impresionado tanto que no conseguía calmarse; habría hablado continuamente de ello, sin embargo no vio al Señor Jesús.  Y me recordaba esos rayos sin cesar poniéndome así en cierta dificultad, dado que no le podía decir que había visto al Señor Jesús.  Oré por esa querida alma pidiendo que el Señor le concediera las gracias que ella tanto necesitaba.  Mi corazón se alegró porque Jesús Mismo se hace conocer en Su obra.  Aunque por ese motivo tuve grandes disgustos, no obstante por Jesús se puede soportar todo. (Santa María Faustina Kowalska, La divina Misericordia en mi alma, Diario, 87).

2. Súplicas:  

  • Pidamos  la gracia de encontrar nuestro refugio en el Corazón Misericordioso de Jesús.
  • Oremos por los que acusan en falso y hablan injustamente mal de los demás, para que experimenten el temor de Dios en sus corazones.
  • Por nuestra humanidad doliente,
  • Por las almas del Purgatorio,
  • Por las intenciones de la Virgen María,
  • Por nuestra Santa Iglesia Católica,
  • Por nuestras intenciones personales.

Oración: 

Jesús mío, guía mi mente, toma posesión absoluta de todo mi ser, enciérrame en el fondo de Tu Corazón y protégeme del asalto del enemigo.  En Ti toda mi esperanza.  Habla a través de mi boca cuando yo, miseria absoluta, esté con los poderosos y los sabios para que reconozcan que esta causa es Tuya y de Ti proviene. Oh Mi Buen Jesús Misericordioso, Rey de Misericordia, confío en Ti y solo en Ti espero. Amén. ¡JESÚS, EN TI CONFÍO!

3. Propósito del día:

Encontrar el sentido de mi vida en el Señor.