Consagración

La consagración a la Divina Misericordia es un compromiso total a este Rey de la Misericordia. Es un acto de confianza con que expresamos nuestro deseo de reconciliación, sanación y transformación. 

Con esta consagración, ponemos nuestra confianza en el Misericordioso Jesús para que restaure la dignidad de nuestras familias, cure cualquier estado de rotura y que renueve nuestras vidas.

Nuestro compromiso afecta todo el Cuerpo de Cristo cuando oramos con una voz…»por su dolorosa pasión, ten misericordia de nosotros y de todo el mundo.»

Para más detalles, haz clic aquí: 33 días de preparación a la Consagración.